{"article":{"id":1776,"title":"Sana, excristiana, Egipto","slug":"sana-excristiana-egipto","word":"\/uploads\/articles\/sp-Sana, Ex-Christian, Egypt.docx","pdf":"\/uploads\/articles\/sp-Sana, Ex-Christian, Egypt.pdf","mime_type":null,"type":"node","path":"\/nodes\/view\/type:article\/slug:sana-excristiana-egipto","hint":"","body":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span>Sana, excristiana, Egipto<\/span><\/h1>\r\n<p><span style=\"font-size: large;\">&nbsp;<img style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn1.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcS_ancPH7UsOfPApD7WheUAsLUf2H55xtpcd96MjoD_xUuo8BWR\" alt=\"\" \/><\/span><\/p>\r\n<h1><span style=\"font-size: large;\">&nbsp;(parte 1 de 2): Preguntas de la infancia<\/span><\/h1>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Sana es una joven cristiana egipcia a la que Dios guio hacia la verdadera religi&oacute;n despu&eacute;s de un viaje de dudas y fatiga. Ella narra su propia historia as&iacute;:<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Crec&iacute; como cualquier otra chica cristiana egipcia&hellip; una cristiana fan&aacute;tica. Mis padres se preocuparon mucho por mi vida religiosa. Sol&iacute;an llevarme con ellos todos los domingos a la iglesia a besar la mano del sacerdote y realizar las oraciones con ellos. A menudo lo escuch&eacute; ense&ntilde;ar a la congregaci&oacute;n el credo de la Trinidad y asegurarles por todos los medios que cualquier cosa que sea una persona, si no es cristiana, nunca ser&iacute;a aceptada por Dios, puesto que, como afirmaba el sacerdote, es considerada como infiel y atea.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Como cualquier otro ni&ntilde;o, sol&iacute;a escuchar al sacerdote sin comprender completamente, y tan pronto como sal&iacute;a de la iglesia, me apresuraba a jugar de nuevo con mi amiga musulmana. La infancia no conoce de esa hostilidad que los sacerdotes implantan en los corazones de la gente. Despu&eacute;s que crec&iacute; un poco m&aacute;s, ingres&eacute; a la escuela primaria. Comenc&eacute; a hacer m&aacute;s amigos entre mis compa&ntilde;eros de clase. En la escuela, observ&eacute; de cerca los buenos m&eacute;ritos de mis compa&ntilde;eros musulmanes. Ellos me trataron como a una hermana. Nunca consideraron la diferencia entre nosotros en la religi&oacute;n. M&aacute;s tarde, entend&iacute; que el Noble Cor&aacute;n exhorta a los musulmanes a tratar a los no musulmanes que no los combaten, con amabilidad, de modo que puedan convertirse al Islam y salvarse de la infidelidad. Dios Todopoderoso afirma en el Sagrado Cor&aacute;n:<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;Dios no les proh&iacute;be hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religi&oacute;n ni los han expulsado de sus hogares, porque Dios ama a los que act&uacute;an con justicia&rdquo;. (Cor&aacute;n 60:8)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Ten&iacute;a una amistad particularmente fuerte con una de mis amigas musulmanas. Permanec&iacute;amos juntas todo el tiempo excepto en clase de religi&oacute;n, cuando yo y las otras pupilas cristianas &iacute;bamos a estudiar los principios del cristianismo. Quer&iacute;a hacerle a mi profesora esta pregunta: Seg&uacute;n la creencia cristiana, &iquest;los musulmanes pueden ser considerados incr&eacute;dulos, a pesar de tener un car&aacute;cter tan grandioso y bueno y de ser tan f&aacute;ciles de tratar? Pero no me atrev&iacute;a a formular la pregunta por temor a despertar su ira. Hasta que un d&iacute;a, por fin lo hice. Mi pregunta la sorprendi&oacute;, pero ella procur&oacute; reprimir su ira con una sonrisa falsa, y dijo: &ldquo;A&uacute;n eres joven, no has entendido la vida todav&iacute;a. No debes enga&ntilde;arte con esos asuntos tan simples que ocultan la verdadera naturaleza malvada de los musulmanes. Los mayores sabemos mejor de esto&rdquo;. Me mantuve en silencio, pero no estaba convencida de que su respuesta hubiera sido objetiva ni l&oacute;gica.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">El tiempo pas&oacute; y la familia de mi querida amiga musulmana tuvo que trasladarse de nuestra ciudad, Suez, a El Cairo. Ese d&iacute;a lloramos mucho por nuestra separaci&oacute;n, e intercambiamos correspondencia y regalos. Mi amiga no pudo encontrar un presente para expresarme mejor sus fuertes sentimientos que una copia del Noble Cor&aacute;n guardada en una caja ricamente decorada. Me dijo: &ldquo;Pienso que es un presente precioso como s&iacute;mbolo de nuestra amistad y como recordatorio de nuestros d&iacute;as juntas. No encontr&eacute; nada mejor que este Sagrado Cor&aacute;n, que contiene las palabras de Dios&rdquo;. Acept&eacute; su regalo con gratitud y alegr&iacute;a. Lo escond&iacute; de mi familia, que no aceptar&iacute;a que su hija tuviera semejante libro. Despu&eacute;s que mi amiga musulmana me dej&oacute;, sacaba el Sagrado Cor&aacute;n y lo besaba cada vez que escuchaba el llamado para las oraciones de los musulmanes. Sol&iacute;a hacer esto mientras miraba alrededor, temerosa de que alg&uacute;n miembro de mi familia me viera y por consiguiente me metiera en problemas.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Pas&oacute; m&aacute;s tiempo, y me cas&eacute; con un di&aacute;cono que trabajaba en la Iglesia de la Virgen Mar&iacute;a. Llev&eacute; conmigo mis cosas, incluyendo el Sagrado Cor&aacute;n, por supuesto. Lo mantuve oculto de los ojos de mi esposo. Viv&iacute; con &eacute;l como cualquier otra esposa sincera y leal de Oriente. Tuve tres hijos y un trabajo en la Oficina General de la Gobernaci&oacute;n. All&iacute; me encontr&eacute; con algunas colegas musulmanas que usaban el velo, quienes me recordaban a mi mejor amiga. Cada vez que escuchaba la voz del almuec&iacute;n llamando a los musulmanes a la oraci&oacute;n desde la mezquita cercana, ten&iacute;a un sentimiento inexplicable en lo profundo de mi coraz&oacute;n, a la vez que segu&iacute;a siendo no musulmana y esposa de una persona que trabajaba en la iglesia.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Pasaron los d&iacute;as, y como vecina y colega de musulmanas piadosas de gran car&aacute;cter, comenc&eacute; a pensar sobre la veracidad del Islam. Compar&eacute; lo que hab&iacute;a escuchado en la iglesia acerca del Islam y de los musulmanes, con lo que hab&iacute;a visto y sentido yo misma. Comenc&eacute; a reconocer la verdad del Islam. Aprovech&eacute; la ausencia de mi esposo para escuchar algunos programas de radio y televisi&oacute;n sobre el Islam, en un intento por hallar respuestas a las muchas preguntas que agobiaban mi mente. Estaba fascinada con la recitaci&oacute;n del Noble Cor&aacute;n hecha por los Shaij Muhammad Rifat y Abdul Basit Abdus Samad. Cuando escuchaba su recitaci&oacute;n, sent&iacute;a que ese no pod&iacute;a ser el discurso de un ser humano, sino que ten&iacute;a que ser revelaci&oacute;n divina.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Un d&iacute;a, mientras mi esposo estaba en el trabajo, abr&iacute; mi armario y con las manos temblorosas, saqu&eacute; mi precioso tesoro, el Noble Cor&aacute;n. Tan pronto como lo abr&iacute;, mis ojos fueron cautivados por el vers&iacute;culo en el que Dios Todopoderoso dice:<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;El ejemplo [de la creaci&oacute;n] de Jes&uacute;s ante Dios es como el de Ad&aacute;n, a quien cre&oacute; del barro y luego le dijo: &lsquo;&iexcl;Sea!&rsquo;, y fue&rdquo;. (Cor&aacute;n 3:59)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<h1><span style=\"font-size: large;\">(parte 2 de 2): El poder del Cor&aacute;n<\/span><\/h1>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Mis manos temblaban m&aacute;s y m&aacute;s y mi rostro sudaba. Sent&iacute; un escalofr&iacute;o por todo mi cuerpo. Estaba sorprendida con esa sensaci&oacute;n. Hab&iacute;a escuchado el Noble Cor&aacute;n a menudo en las calles, en la televisi&oacute;n y la radio, y en las casas de mis amigas musulmanas, pero nunca hab&iacute;a tenido ese sentimiento antes. Quer&iacute;a seguir leyendo, pero me detuve al escuchar el sonido de la llave de mi esposo en la cerradura. Al d&iacute;a siguiente, fui a trabajar con una gran cantidad de preguntas en mi cabeza. El vers&iacute;culo que le&iacute; puso final a la duda inquietante sobre la naturaleza de Jes&uacute;s, la paz sea con &eacute;l. &iquest;&Eacute;l es el Hijo de Dios, como afirman los sacerdotes? &mdash;&iexcl;Glorificado sea Dios [Exaltado sea] por encima de todo [el mal] que Le asocian!&mdash; &iquest;O es un Profeta digno como se describe en el Cor&aacute;n? El vers&iacute;culo vino a levantar la niebla, al declarar que Jes&uacute;s, la paz sea con &eacute;l, es un ser humano. Por lo tanto, no es el Hijo de Dios, puesto que Dios Todopoderoso:<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-quran\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>&ldquo;No engendr&oacute; ni fue engendrado. Y no hay nada ni nadie que sea semejante a &Eacute;l&rdquo;. (Cor&aacute;n 112:3-4)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Pens&eacute; profundamente acerca de lo que deb&iacute;a hacer despu&eacute;s de conocer la verdad eterna de que no existe divinidad merecedora de adoraci&oacute;n sino solo Dios, y que Muhammad es Su Mensajero. &iquest;Pod&iacute;a declarar mi adopci&oacute;n del Islam? &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la reacci&oacute;n y la actitud de mis parientes y de mi esposo? Por otra parte, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a el futuro de mis hijos? Estas preguntas preocupaban mi mente tanto que dif&iacute;cilmente pod&iacute;a cumplir con mi trabajo. Tomar el primer paso quiz&aacute;s me expondr&iacute;a a grandes peligros, el menor de ellos ser asesinada por mi familia, mi esposo o mi iglesia.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Durante semanas me alej&eacute; de la gente. Mis colegas sol&iacute;an verme como una empleada activa. Desde el d&iacute;a en que abr&iacute; el Noble Cor&aacute;n, dif&iacute;cilmente pod&iacute;a trabajar. Finalmente, el d&iacute;a esperado lleg&oacute;. Ese d&iacute;a, me deshice de todas mis dudas y temores, y pas&eacute; de la oscuridad de la incredulidad a la luz de la fe. Mientras estaba sentada en mi trabajo ese d&iacute;a, pensando sobre lo que hab&iacute;a decidido hacer, escuch&eacute; el llamado a la oraci&oacute;n invitando a los musulmanes a reunirse con su Se&ntilde;or y realizar la oraci&oacute;n del&nbsp;<em>Duhur<\/em>. La voz del almuec&iacute;n penetr&oacute; profundamente en mi alma. Sent&iacute; el alivio espiritual que estaba buscando. En ese momento me di cuenta de la gravedad de mi pecado de incredulidad, ignorando el gran llamado del<em>Iman<\/em>&nbsp;(fe) dentro de m&iacute;. Y entonces, sin dudar, me levant&eacute; declarando: &ldquo;Atestiguo que no existe divinidad digna de adoraci&oacute;n sino solo Dios y que Muhammad es Su Mensajero&rdquo;.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Completamente estupefactos, mis colegas se lanzaron hacia m&iacute; con l&aacute;grimas de felicidad en sus mejillas para felicitarme. Mi repuesta fue echarme a llorar, pidi&eacute;ndole a Dios que me perdonara y que estuviera complacido conmigo. La noticia se divulg&oacute; en la Oficina General de la Gobernaci&oacute;n. Cuando mis colegas cristianos escucharon la noticia, voluntariamente les informaron a mi familia y a mi esposo. Tambi&eacute;n comenzaron a esparcir rumores sobre m&iacute; respecto a las razones directas de mi decisi&oacute;n. No le puse atenci&oacute;n a esto. Lo m&aacute;s importante para m&iacute; era anunciar mi Islam oficialmente. Fui a la Central de la Polic&iacute;a y termin&eacute; oficialmente el asunto (como hace en Egipto quien se convierte al Islam). Regres&eacute; a mi casa para descubrir que tan pronto como mi esposo escuch&oacute; la noticia, se reuni&oacute; con mis parientes, quemaron toda mi ropa y se apoderaron de todo el dinero, la joyer&iacute;a y los muebles que pose&iacute;a. Eso me doli&oacute;. Pero lo que m&aacute;s me doli&oacute; fue que alejaron de m&iacute; a mis hijos. Mi esposo hizo esto para obligarme a regresar a la oscuridad de la infidelidad. Sent&iacute;a mucho lo de mis hijos y tem&iacute;a que si eran criados en las iglesias acabar&iacute;an creyendo en la Trinidad, y terminar&iacute;an en el Infierno junto con su padre.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Le supliqu&eacute; a Dios para que me devolviera a mis hijos de modo que pudiera criarlos isl&aacute;micamente. Dios me respondi&oacute;. Un caballero musulm&aacute;n me mostr&oacute; c&oacute;mo reclamar la custodia de mis hijos. Fui a la corte a poner el caso frente a un juez y present&eacute; mi certificado de declaraci&oacute;n de mi Islam. La corte apoy&oacute; la verdad. El juez invit&oacute; oficialmente a mi esposo y le dio dos opciones: O aceptaba el Islam, o el estatus marital entre nosotros dos terminar&iacute;a de acuerdo a la legislaci&oacute;n isl&aacute;mica: no se permite a una mujer musulmana casarse con un hombre que no sea musulm&aacute;n. Mi esposo eligi&oacute; arrogantemente no aceptar la religi&oacute;n verdadera. Como resultado, el juez hizo su declaraci&oacute;n de separarnos y me dio el derecho de la custodia de mis hijos. En tal caso, cuando los ni&ntilde;os son menores de la edad de la raz&oacute;n, la ley designa al padre musulm&aacute;n como custodio.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Cre&iacute; que mis problemas hab&iacute;an terminado. Sin embargo, estaba molesta por el maltrato de mi exesposo y de mis parientes. Ellos comenzaron a difundir rumores para destruir mi reputaci&oacute;n y difamarme. Trataron tambi&eacute;n de convencer a otras familias musulmanas de no ayudarme ni socializar conmigo. A pesar de todas esas molestas circunstancias, me mantuve fuerte, apegada a mi fe y superando cada prueba que quer&iacute;a sacarme de la religi&oacute;n verdadera. Elev&eacute; mis manos en s&uacute;plica a Dios, el Due&ntilde;o de la Tierra y de los cielos, pidi&eacute;ndole que me diera fuerza para enfrentar estas dificultades y que facilitara mi vida. Dios, el M&aacute;s Generoso, me respondi&oacute;. Una viuda musulmana que ten&iacute;a cuatro hijas y un hijo, simpatiz&oacute; conmigo y admir&oacute; mi actitud valiente. A pesar de que era pobre, ten&iacute;a un gran car&aacute;cter y me ofreci&oacute; a su &uacute;nico hijo, Muhammad, quien hab&iacute;a enviudado tambi&eacute;n, para casarme con &eacute;l.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Hoy d&iacute;a vivo feliz con mi esposo musulm&aacute;n, su familia y mis hijos. A pesar de la dura vida que llevamos, me siento contenta, satisfecha y feliz. La hostilidad de mi exesposo y de mi familia cristiana no me impide suplicar continuamente a Dios para que los gu&iacute;e hacia la religi&oacute;n verdadera, y para que les muestre Su misericordia, tal como hizo conmigo.<\/span><\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\"><span style=\"font-size: large;\">Y para Dios nada es duro ni dif&iacute;cil.<\/span><\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p class=\"w-body-text-1\">&nbsp;<\/p>","excerpt":"","terms":null,"visibility_roles":"","comment_status":1,"comment_count":0,"read_counter":12138,"lft":3326,"rght":3327,"promote":1,"sticky":0,"status":1,"publish_start":null,"publish_end":null,"created_at":"2014-09-03T02:43:00.000000Z","updated_at":"2026-05-30T01:31:23.000000Z","language_id":12,"user_id":7,"author_id":2436,"publisher_id":0,"category_id":10,"parent_id":1775,"books":[],"fatawas":[],"videos":[],"audios":[],"author_name":"Sana","category_name":"Why I became a Muslim!","category_slug":"Why-I-became-a-Muslim!","get_date":"2014-09-03","pdf_asset":"http:\/\/islamland.com\/uploads\/articles\/sp-Sana, Ex-Christian, Egypt.pdf","word_asset":"http:\/\/islamland.com\/uploads\/articles\/sp-Sana, Ex-Christian, Egypt.docx"},"translations":[],"article_books":[],"article_fatawas":[],"article_videos":[],"article_audios":[],"url":"http:\/\/islamland.com\/esp\/api\/articles\/sana-excristiana-egipto"}